dimecres, 18 de juny del 2008

Resolució d'EUiA sobre els "pressupostos participatius" de l'Ajuntament de Terrassa

Portoalegre fue el pueblo precursor de los presupuestos participativos, como idea política es sublime, por lo que muchos ayuntamientos lo acogieron para sí como una iniciativa positiva que redundaba en un mayor nivel de democracia. Mas a la praxis no todos los ayuntamientos hacen de esta idea un buen servicio.

En el caso de Terrassa el ayuntamiento puso en marcha la idea de los mismos, pero como quiera que se le otorga poco presupuesto, durante los años han ido quedando proyectos de participación ciudadana sin realizar al no tener dotación económica, ante esta eventualidad la solución del ayuntamiento no es ampliar el presupuesto para dichos proyectos sino fijar la misma cantidad para toda la legislatura, como es de cajón esta solución no va a paliar la situación.

Por otro lado se pretende que tengan más garantías democráticas por el hecho de abrirlas a la ciudadanía, mas lo único que se deduce de estas maniobras es inutilizar las asociaciones de vecinos como vertebradores de las necesidades de los barrios, hecho que conecta con actuaciones que se han producido en este sentido, como el de defenestrar al presidente de la FAVT Antonio Cazorla por no querer ser una marioneta del ayuntamiento, ni hacer de las asociaciones de vecinos puras oficinas del ayuntamiento . Redundar en democracia es dar más independencia a las asociaciones de vecinos, para que puedan ser herramientas de vertebración de la sociedad, dar garantías de pluralidad, para que puedan ser más representativas de sus ciudadanos y no intentar medrar imponiendo personas afines al ayuntamiento.

Mas democrático seria dedicar más presupuesto para la realización de los presupuestos, hay actuaciones presupuestarias ajenas a la participación ciudadana como la rehabilitación del teatro principal en el que se están gastando unas cantidades ingentes de dinero, y no parecen una prioridad para la ciudad, si bien no es que se haya decidido hacer de Terrassa un hábitat para una elite y no una ciudad para todos.

Por todo ello EUiA no está conforme con la propuesta del responsable de participación ciudadana y reclama actuaciones en el sentido antes citado, para hacer de la participación ciudadana una herramienta útil y con garantías de verdadera democracia participativa y no lo que ha sido hasta ahora un proyecto de ciudad vacío de contenido.